Lujo en la Pasarela
Con motivo del lanzamiento de los nuevos y revolucionarios productos de L’Oreal Professionnel, basados en el cuidado más avanzado del cabello, tuvimos el honor de organizar un desfile para despedir la presentación de la firma francesa con la que siempre es un lujo trabajar.
En esta ocasión decidimos optar por una musa de rabiosa actualidad, y cuya imagen crease tendencia.
Si te lo perdiste, puedes ver aquí el desfile.
Si el corte BOB ha sido una de las señas de identidad de nuestra “casa”, desde que lo popularizáramos con Victoria Beckham, no podíamos olvidarnos de este estilo tan personal en una ocasión tan importante.
La cantante Soraya, clienta y amiga, fue nuestra primera opción, y ella tan entregada como siempre, aceptó a la primera la idea de cambiar por unas horas su look.
Si el personaje principal del desfile era exquisito, qué decir del estilismo… El vestuario corrió a
cargo de dos maestros que muestras sus colecciones cada temporada en Cibeles: Miguel Palacio y Hannibal Laguna, por quien debo reconocer que siento especial predilección. Suyo era el palabra de honor que Soraya lució sobre el escenario, y que tan buenas migas hizo con el semirecogido que diseñamos para ella.
En nuestro afán por innovar, quisimos llevar el mundo de los accesorios a los peinados, y por eso recurrimos a la prestigiosa firma Durán, para que enriqueciera cada uno de nuestros recogidos.
Si todo salió a pedir de boca fue gracias a mi maravilloso equipo, al que nunca me cansaré de alabar: Pepe, Javi, Mayte e Iván, derrochando habilidad con los peinados, y mis dos estrellas del maquillaje, Bárbara y Azucena, cuyas bases doradas y pestañas postizas despertaron todo tipo de halagos.
Y si hay alguien a quien deba estar eternamente agradecida, es a L’Oreal como gigante de la peluquería a nivel mundial, y a Antonio Martínez Rumbo, Rosa Sevilla y Fernando Lapastora en particular, como máximos responsables de que a día de hoy sienta que formo una pareja de hecho con la maison francesa…
Y hablando de parejas, sigo teniendo fe en que algún día
consigamos subir entre todos a Jonathan al escenario para hacerse la “foto de familia” de rigor…
En eventos como éste es cuando más valoro a mi mano derecha, Jesús Rodríguez, siempre pendiente de cada paso que doy y de cada palabra que pronuncio ante un auditorio.
Si vosotras también queréis darle un toque diferente a vuestro peinado en una ocasión especial, lanzaros a las horquillas de Swarovski, las diademas de color, o un simple broche.
PD.- Los peinados de pasarela crean adicción, y por mucho que a una servidora le gusten, hay que tener en cuenta que solo son aptos para citas de postín… ¡Resérvate para la ocasión!